Enero 2006

Pues eso,

7 de enero 2006

Principio del año, ya veras como de repente va entrar en el año profundamente antes de darse cuenta. Pasara de día a día y pasaran los días como hojas de arboles en otoño, casi sin hacer ruido.

Otro momento para mi. Otra cita con Nn. en “pasaje clouté” qué compró tela para cuadros. Y luego mi cita habitual con el analista, ahora ya escribiendo en un café que se llama “ la comète”.

Compré las croquetas para el perro y tengo la intención de escribir un rato en mi “ibook” aunque no sé. No tengo ganas de escribir sobre el amor como en el 91.
A lo mejor empiezo con lo que acabo de escribir en mi diario de hoy y volveré hacia atrás así. Vamos, otro método.

Un chico, bello con camisa blanca abierta lo justo para que vea su pecho imberbe. El rostro con reminiscencias a la niñez al mismo tiempo anunciando ya el hombre maduro que va ser a los cincuenta.
Es muy guapo y lo sabe. Fuma y lee un libro seguramente literatura elegido con mimo como si ya fuera hombre adulto. Pero es solo un chaval tomandose aires.
Es un chico que te gustaría ser (al que quieres parecer) cuando teniendo su edad. Es hermoso su juventud.
Imagino su cuerpo.

Estoy solo aunque no lo estoy del todo. Me siento solo. Sin nadie. No tengo amor en mi vida.

13 de enero 2006

Hoy me encuentro en el cinema trabajando. Son las seis de la tarde, más o menos. He empezado a las cuatro y media.
No pasa nada. Va ser una tarde tranquila aquí. Tenemos pocos filmes y no creo que habrá gente. Tengo un mal de cabeza monumental. Por el ordenador, supongo. Estoy enojado porque no vuelvo encontrar el texto de helder van lust “248”. Tengo la mitad del texto en mi sitio pero el resto que tuve impreso en papel ya no lo encuentro más.
La última vez que acuerdo haberlo visto era cuando intenté escanearlo con un programa de OCR.
Pero con la mudanza y tal, no sé.
Quizás lo tuve en mi bolsa cuando fue robado en junio, puede que si.
¡Mierda si es el caso!
No me siento capaz de volver escribir lo de nuevo.

Pensando en mi supuesto nuevo relajamiento mental, emocional. Cuando me permito hacerlo de verdad es como si también acepto que mi vida tenga un final. Es como abrir la puerta a la muerte. Me da miedo, pues, respirar hondamente y relajarme del todo. No creo estar listo. Es como si se me escapa la vida, se me vacía la sangre. Mi corazón da un vuelco y se pierde.
Al mismo tiempo sé que tengo que llegar a dicho relajamiento para poder serenizarme de verdad.
Si quiero que mi vida tendrá “de nuevo” sentido, si quiero que la segunda mitad de mi vida no solo sea un bajar hacia el abismo accelerandose más y más …
No sé de qué depende, si llegaré con mi psicoanálisis, pero estoy luchando por ello.
Quiero vivir de veras como si la muerte no existiera (que creo es el caso) y que solo hay vida.
Por ahora no puedo, me obsesiona la non-existencia terminál.
Seguramente tiene que ver (en gran parte) con la desaparición de mi madre (A.).
Siento algo de este estilo, pero al mismo tiempo sé que todo esta ligado, todo de mi, mi historia y mis familias.Todo me apartenece.

Aparte de ello; ¡buenas noticias por Internet! Me respondieron, Sn. (la hermana de E.) y Ll. y las dos quieren verme uno de estos.
También me mando algunos e-mails H. para disculparse, sobre todo por no recibirme cuando pasé por su casa el martes, después del entrenamiento.
Me llamo S. y a lo mejor nos veremos mañana después de mi cita con mi analista.
La única quien no llame es Nn.. Si no, llamo yo, no pasa nada.
Tendrá sus razones.
Y así paso mis días, haciendo cosas en mi ordenador, viendo videos de series ingleses cómicos ó películas. Hago un poco de deporte de vez en tanto y imagino cómo voy pintar ó continuar dibujar muy pronto.
Es cierto, existe la intención y falta poco para que entre en acción pero de momento el ordenador y más precisamente mi sitio web se impone.
Ayer pasé toda la tarde con Js. haciendo poca cosa aunque sí lavar la ropa en su lavadera.
Tomando un baño, leer mis e-mails etc, Ir de compras también en el “quai des marques” que ahora se llama “marques avenue” o algo.
Respondiendo a Jg. que no dejó de llamarme para resolver problemas que tuvo con su ordenador.

Parece un poco vacío mi vida en este momento.
Eso lo puedes llamar en mi caso también soledad, me da ataques de pánico.
Es también por ello que no puedo relajarme; para no sentir que no haya nada.
Que estoy totalmente, digo, me siento “utterly lonely”, solo.
Nadie a quien contar lo que me ocurre. Nadie intimo. Lo que hay es mi analista pero al mismo tiempo no creo que se puede llamar intimo a lo que tengo con él.
Parece quizás extraño porque entra completamente en mi interior pero al mismo tiempo no es intimo. Es un profesional. Un medico.

Ni sé de lo que estoy hablando pero no es como una mujer o un amigo intimo. Se trata de dar mutualmente algo intimo, estar en lo mismo, es algo físico (?) es el amor que debe pasar, no lo sé, ni tengo idea.
No tengo energías para analizarlo todo.

Por cierto, tengo ganas de estar con una mujer y sentir su cuerpo, hacer el amor, amar.Su calor, su olor, su repiración.
Soy muy poca cosa sin ello.

15 de enero 2006

Las once y media de la noche y todavía estoy en el cinema.

25 de enero 2006

No he escrito mucho últimamente. Por fin me siento en un café, tomo mi diario.
Acabo salir de una sesión muy impactante con mi analista. Cosas sobre amar niños y tal.

Parece que siempre hablo de la misma cosa pero no creo que es así. Es decir, es verdad y al mismo tiempo no lo es. Cada vez voy más adentro de las cosas.
Hoy me di cuenta de muchas de ellas. Por ejemplo, me pareció que era más soportable, concebible que fuera yo que no valía que de pensar que mi madre no valía. Para poder sobrevivir como niño, impulsos de vida obligan la identificación con los padres (la madre) sea tan completa que uno no puede invalidar a su madre porque tendrá menos razones de vivir que si aceptara que él mismo es “culpable” de lo que no va. Hay peligro de vida, terminara quizás su vida pero no va más allá. Desvalidar la vida de tu madre es más funesto por tu existencia que desvalidar a tu propia vida. Depende más de su madre que de ti tu sobre vivencia en el sentido material y práctico y de amor, lo que digo es que por extensión también en la concepción de su propia existencia.
Bueno algo así.
Decía que me ha roto completamente (en dos) este rechazo, esta negativa de mi madre. Más que un abandono es una negativa de amarme, aceptarme como su niño.
Esta claro de que hablo de mi y no de ella.

Desde siempre estuve esperando por alguna reunión pero sin saberlo y ahora lo sé (y ya es tarde). Guardando este sitio exclusivo de nuestro amor dentro de mi. No he podido entrar allí con otro o otra. Era para nosotros pero no se ha producido esta reunión nunca (más). También me dio miedo este sitio en mi por no saber si era de verdad el amor entre ella y mi.
(Me) decía a mi analista de que, sí, podía amar a un escala pequeña, cotidiana pero amar a una escala más completa, total y abandonada; no puedo.
Amar a un niño (bebé), sin razón, sin justificación, tampoco puedo. Amarme a mi como bebé…..(?)
Como un objeto, egoístamente, sin pensar en el otro, solo por si.
Todo estas cosas que tienen que ver con lo que dije respecto al niño que prefiere invalidar a si mismo antes de que a su madre.
Creo que es algo de importante en mi historia, aún no sé lo que hacer con eso pero defina en gran parte mi forma de ser y, quizás, los problemas que tengo ahora (desde casi siempre).
Dije que aún no he renunciado a esta reunión con mi madre y eso a pesar de que ella ya no esté. Quizás porque siempre he vivido de este modo, siempre he vivido y he podido continuar vivir, estando en este esperanza y me he acostumbrado vivir así. Que no puedo dejarlo porque aún no he encontrado otra razón válida que me permita seguir con mi vida.
La desaparición de mi madre ha, de alguna manera, invalidado la esperanza de vivir, la razón y por eso, a veces, siento este vacío transparente en mi vida. Pero, como me mostró mi analista, queda muy válido mi deseo de reunión con ella. Eso me dio un poco de seguridad y de consuelo.
La verdad estuve bastante deprimido hoy. No sé si voy mejor ahora. Pienso que hablar de ello me ha hecho bien pero hasta ahora no me siento nada eufórico.
Cuando pienso en la gente y sus vidas lo encuentro de una vulgaridad, una banalidad, una superficialidad terrible y lo que es más y peor también parece aplicarse a la mía. Y eso es nuevo.
No hay trascendencia alguna, no hay magia ni misterio, la belleza del amor que todo lo transforma resulta un mentira, “Beauty is skindeep”
Lo que queda es una vida primer grado de animalidad, casi, biológica. El resto es pretensión. Una raza (la humana) pretensiosa.
Me habrá equivocado sobre toda la línea, es difícil aceptar vivir así.

Creo que finalmente era eso, esta mirada que la gente me lanzaba, la mirada que me decía; ¿¡pero tú, tu no eres al tanto de lo que es la vida, de lo que pasa, de lo que hay, pobre!? Vivía en un mundo imaginario que quería más bello y más caluroso porque me era preciso y ahora todavía lo es. Aunque ya no puedo creer en ello.
¡Y mi madre ya ni de este mundo!
Con su muerte incluso me contesta el único derecho que me quedó; lo de esperar volver encontrar algo de su amor. De punto de vista racional ya no puede existir, sin embargo, sigue y mi analista lo encuentra bueno que sigo desearlo. ¡Pues me lo permito, me doy el derecho!

A veces pienso que junto a mi analista, sí, puedo con ella y con la vida.

No creo que mi madre, en realidad, fuese consciente de cualquiera de estas cosas y que entonces no puedo echarle la culpa (aunque la tiene) pero estoy muy enfadado con ella y estoy harto y esto también es mi derecho, ¡Ella, si que lo merece!
Cuando en Ámsterdam en el hospital antes de dormir la decía que ella fuese importante para mi, para mi vida, que a mi me importaba su vida creo que era de eso de que se trataba, este deseo de reunión con ella del que habló más arriba.
Pero para ella no ha contado, solo quería morir en cuanto antes, asegurar su eutanasia. No quería sufrir por mi.
Es verdad que no era razonable, incluso no quería que lo hiciese.
Y no lo hizo, nunca he contado para nada. Ni serví para darle consuelo en su vida; el amor que intenté expresar al final no ha servido a nada. Es difícil que mi amor para ella, que quizás no merece, además no vale. No lo quería, no lo aceptaba.
Lo ves, yo lo acepto difícilmente, ella no lo aceptó.

Esta tan entrelazado, mezclado la existencia de una madre con su bebé que todo se confunda.
Quien es quien y cuales son los sentimientos de cada cual. ¿Hablo de mi ó de mi madre ó de los dos a la vez?
¿Mi sentido del yo, al final, tendré que cambiarlo también? Sí, se puede, es que mi yo tampoco es valido ya. Es cierto.

Tengo la impresión de que puedo continuar hasta siempre escribir pero mi cabeza me duele un poco.
Estoy un poco enfermo, y cansado*.

* Por lo de mi viaje a Italia y mi domingo después por la tarde con S.. El tenis también.

La buena noticia de estos últimos días es que de nuevo tengo Internet y que puedo llamar por teléfono.

Y cosas y cosas.

26 de enero 2006

Estoy en fécamp y en el café wifi, acabo de terminar mi chocolate con nata. Fuera hace frio, creo que vamos tener nieve esta noche. Casi es de noche ya son las seis y algo y ya no hay luz del sol.
Llegué anoche muy tarde, a las una y media, después de cuatro días de trabajo de mediana intensidad, diría, pero que a pesar de ello me han cansado bastante. Hoy, pues, recuperando y haciendo poca cosa.
Decidí escribir directamente en mi ordenador si por casualidad lo tenga a mano y ya olvidarme de mis cuadernos un poco. Me digo que voy evolucionando respecto a la escritura y mi vida que en ella describo. Siempre queda la posibilidad de imprimir lo que he tapado en el disco duro y guardar algo de non virtual de ello aunque lo veo difícil considerar la escritura como algo de non virtual.
Mañana vienen librar la cama de Elisa, puede que por la mañana muy temprano. También he hecho una cita con una persona de GDF para averiguar el buen funcionamiento de la instalación de gas.
Había olvidado que iba al club de tenis para ver a el profesor allí y hablar de cómo jugar y con quien y tal. No sé si tengo energías para hacerlo. Mas bien tengo ganas de volver a casa hacer de comer y ver un dvd antes de acostarme muy pronto.

28 de enero

Otra vez en fécamp y ahora en el café “les arcades” tomando un chocolate caliente. Hace frió fuera, algo por debajo cero supongo. Son las seis casi y está anocheciendo.
Hoy es sábado y por fin he empezado seriamente a dibujar. Trabajé el gran dibujo de un lámpara mural y su reflejo en un espejo.
Siempre ocurre igual después de unas horas de intensa concentración, si creo que se puede decir, ya no veo muy bien donde voy con el dibujo o el cuadro. Al principio me pareció muy claro pero poco a poco dibujando pierdo el rumbo. No es que ya me desconcierta mucho conozco desde tiempo este fenómeno pero resulta un poco frustrante ya que al empezar pienso que puedo terminarlo pronto y así todos los otros dibujos que aún me quedan por terminar y resulta que no que sigo en lo mismo de siempre. Bueno, diciendo eso, me parece que algo está cambiando en mi manera de abordar mi trabajo y creo que voy por un camino más libre ahora. No me siento tan atrapado en mi propia manera de concebir mi obra. Lo veo todo posible, ni hay un método y puedo apropiarme muchas cosas aún, nada es fíjo y sobre todo me permite pensar que todavía puedo llegar a un resultado muy bueno, sin renunciar a lo personal que ya forma parte de mi idioma pictórico.
Parece que quizás estoy hablando por hablar pero la verdad es que intento realmente decir lo que estoy experimentando. Será que soy muy mal escritor y más en castellano.
Estoy seguro de que cuando vuelvo luego y miro lo que he hecho las cosas serán más claras y veré hasta qué punto he progresado con el dibujo, puede que incluso seré muy contento y que de nuevo pienso que voy terminarlo pronto. Es cierto de que es algo que me es preciso en estos momentos. Lo mismo ocurre con la escritura, mi sitio y demás cosas que intento llevar a cabo en mi vida.
Pensé hablando de pintar y tal que viendo a las chicas aquí en las calles y los bares que con ellas ya no pinto nada. Como si todo es otro mundo ya no recuperable por mi.
Me dio tranquilidad este pensamiento, más que tristeza. Me parecía que me he ocupado demasiado de chicas y mujeres en mi vida por finalmente quedarme huérfano cada vez.
Pensé encontrar algún tesoro cada vez pero poco a poco me voy enterando de que solo son unas personas más llevando consigo las mismas características, las mismas banalidades etc. La belleza que supuse en ellas solo sale en algún momento y en el momento mismo en que yo la veo, o en el mejor de los casos cuando me doy cuenta, es decir dentro de mi, ocurre en películas en música y canciones pero raras veces con las mujeres en la vida real.
Seguramente otra vez me equivoco pero eso es lo que hay por el momento. Lo que me gusta en la relación con Elisa es que ella no está por nada en eso de belleza ni de romanticismo.
Sus prioridades están en otra parte y sobre todo en partes escondidas.
Esta noche, pues, me quedo aquí. No trabajo ni tengo partido de fútbol (anulado por frío), solo tengo un partido de tenis con Philippe d Aram por la tarde. Sin duda me iré por el medio día mañana.
Creo que dormí muy bien en la nueva cama (de Elisa) y si esta noche pasa igual y que tendré ganas seguro continuaré el dibujo de hoy.
Elisa parece estar de mal humor. Me imagino como lo dice ella por lo de trabajar demasiado pero al mismo tiempo sospecho, no sé porqué, que se esta hartando de nuestra relación. Me confunde su falta de entusiasmo al teléfono. Sin darme cuenta me pongo de nuevo a hacer lo que puedo para darle ánimos pero no hay reacción por su parte. Y no me gusta tener siempre este papel. Parece que todo va perdiendose en un pozo sin fondo. No hay ninguna gloria en ella es como si no fuera pertinente que no me entiende como agua sobre la espalda de un pato además un pato que no pidió agua a quien no le guste el agua ni siquiera. Algo así, y a mi eso me vacía. Me deja sin fuerzas y al final sin ganas del todo.
He de irme del café. Aún hay gente pero es la hora de cerrar; casi las siete de la tarde.
– Hasta pronto, tio.